21 de agosto de 2012

Escuelas Helenísticas Griegas

Hola queridos lectores, os saludo. Hoy os voy a pegar aquí un pequeño fragmento sobre el libro de investigaciones filosóficas que estoy llevando a cabo, y que trata sobre el análisis de las éticas, tanto materiales como formales (heteronomía y autonomía moral), que han ido evolucionando con el paso de los años hasta la actualidad.
El fragmento de hoy, hará referencia a las escuelas helenísticas que se desarrollaron en Grecia entre los siglos IV, III y II a.C y que, aunque siguieron teniendo gran influencia sobre las éticas del medievo, modernas y contemporáneas, la hegemonía del pensamiento filosófico, ya no volvió a ser la que era. Aquí va:

"[...] Aristóteles fue el maestro del gran conquistador Alejandro Magno. Y es que la derrota de Atenas por Filipo II de Macedonia en el año 338 a.c. provocó la aparición de una etapa histórica conocida como el Helenismo, que duraría hasta el año 30 a.C., año en el que el emperador romano Octavio Augusto conquistó Egipto tras ganar la Batalla de Accio y provocar el suicidio de Cleopatra VII y Marco Antonio, los cuales eran amantes. Alejandro Magno fue el discípulo de Aristóteles porque en el 343 a.C. el rey de Macedonia Filipo II invitó a Aristóteles a hacerse cargo de la educación de su hijo Alejandro, que entonces contaba trece años de edad y que probablemente dejaba ver ya en su carácter la inteligencia y audacia que demostraría en los años posteriores. Filipo deseaba para su hijo y heredero una esmerada formación, un buen dominio de la paideía, de la cultura y educación helenas, mejor que la que él mismo había tenido en su semibárbara Macedonia, y por eso deseaba procurarle un preceptor de gran altura intelectual. La relación que a lo largo de tres años mantuvieron Aristóteles y Alejandro ha dado lugar a buen número de interpretaciones contrapuestas. Una de ellas es la expuesta por Hegel en sus Lecciones sobre la filosofía de la historia universal. Para el gran filósofo alemán, Aristóteles “no menoscabó la espontaneidad de la gran naturaleza de Alejandro, pero le imprimió la profunda conciencia de lo verdadero y formó con el espíritu genial de su discípulo un espíritu plástico, semejante a una esfera que flota libremente en el éter […]. Platón no educó a ningún estadista, pero Aristóteles hizo un verdadero rey, que imperó, como guía y caudillo, sobre su ejército y sobre toda Grecia. En el extremo opuesto se sitúa el juicio de Bertrand Russell, quien en su Historia de la filosofía occidental afirma: “Supongo que su influencia fue nula. Alejandro era ambicioso y apasionado, se llevaba mal con su padre y, probablemente, era impaciente en el estudio. Aristóteles creía que ningún Estado debía tener más de cien mil ciudadanos y predicó la doctrina de la dorada mediocridad. No puedo imaginar que Alejandro considerara a Aristóteles de otra manera que como un viejo prosaico y pedante, impuesto por su padre para que no hiciera travesuras […]. En conjunto, el contacto entre estos dos hombres parece haber sido tan estéril como si hubieran vivido en mundos distintos”. En este período helenístico, la filosofía griega entró en una etapa en la que el individualismo era la forma de vida básica. Las escuelas helenísticas trataban a la filosofía de manera distinta por el contexto histórico en que se desarrollaron. La filosofía dejó de ser un estudio de los principios de la naturaleza humana, sino que se convirtió en una doctrina de obligado aprendizaje que intentaba ofrecer modelos de vida que permitiesen orientarse, modelos de comportamiento para los habitantes del gran territorio que ahora abarcaba Grecia gracias a las conquistas de Alejandro hasta la India, lo que provocaba más mutua desconfianza dentro de esas tierras conquistadas, lo que justifica ese individualismo extremo. Todas las filosofías de la época helenística comparten la común circunstancia histórica de la desaparición de la polis como forma de organización y de vida, y la gran conmoción que ello supuso en sus habitantes. Ante este individualismo como forma de vida, surgieron teorías éticas materiales, obviamente, solo válidas para uno mismo y no para el resto de sociedad. Así, de esta manera surgieron tres escuelas helenísticas que trataban lo bueno desde puntos de vista diferentes, dando lugar a diversas teorías éticas: Hedonismo, Estoicismo y Cinismo. La primera escuela fue la del Hedonismo. Se le llama hedonismo porque hedoné es “placer” en griego. Hay dos corrientes diferentes del hedonismo: Clásico y Epicúreo. El hedonismo clásico tiene su máximo representante en Aristipo de Samos, creador de la escuela cirenaica, puesto que Aristipo era de la región de Cirene y de la ciudad de Samos. Él que opina que el mejor placer es el placer momentáneo. El placer momentáneo daba miedo en aquel entonces ya que se consideraba un placer violento, pero Aristipo alude a que el placer es un bien, aunque provenga de métodos impuros. En el hedonismo clásico destaca el dicho Carpe Diem (Disfruta el momento), ya que el placer debe ser momentáneo, hay que aprovechar el momento y disfrutarlo todo lo que se pueda, porque puede que al día siguiente ya no se pueda. Nada en sí es bueno o malo, esto es error nuestro porque juzgamos las cosas por la costumbre, la cual nos hace juzgar las cosas como buenas o malas. En contraposición se encuentra el Hedonismo Epicúreo. El hedonismo individualista es el Epicureísmo, del profesor de escuela de Atenas, Epicuro, profesor en su huerto cercano a Atenas, que en realidad se convirtió en una de las más grandiosas e imperantes escuelas helenísticas llamada “El Jardín”. Para él, la verdadera felicidad se encuentra en el placer, pero un placer moderado y duradero, que deje el alma tranquila, provocando el alejamiento de los placeres violentos que turben el juicio de la persona. Los tipos de deseos epicúreos son los naturales y necesarios como por ejemplo la comida y la bebida, los naturales y no necesarios como por ejemplo una comilona (Deben moderarse mediante la prudencia) y los que son ni naturales ni necesarios, como el lujo, la gloria, el poder…
El sabio bueno y virtuoso es el que goza de los placeres que nos impone la naturaleza, sin buscar nada más de lo que esta misma nos puede regalar. Hay que saber limitar los propios deseos, por eso se distingue un hedonismo del otro. El ideal de vida es una vida tranquila, sin excesos en nada y sin participar en la vida de la sociedad contemporánea, lo que provocaría una ausencia de perturbación. A esta ausencia de perturbación se le llama Ataraxia, el estado mental del individuo que no tiene miedo ni a los dioses ni a la muerte, sino que está tranquilo viviendo encontrando sus placeres elegidos. El sentimiento abstracto más importante para Epicuro es la Amistad, una única relación entre seres individuales, una relación libre y natural a su vez. Las perturbaciones del placer ya pueden ser corporales o anímicas, pero siempre el objetivo es el mismo, el placer, por eso consiste en una ética material. Acompañada cronológicamente a esta escuela, también surgió el Estoicismo. Esta escuela estoica fue fundada por el filósofo griego Zenón de Citio hacia el 322 a.C, y otros filósofos influyentes fueron el griego Epicteto, y los romanos Séneca y el emperador-filósofo Marco Aurelio. Se llamó así porque proviene de la palabra Stoa, puerta del Ágora, lugar donde se reunían sus integrantes. Tal vez fue la más influyente corriente filosófica del Helenismo, aunque después esta corriente tuvo fuerte influencia en el Cristianismo del Medievo, aunque ha influido también mucho en los siglos XVI y XVII, y sobre todo ha tenido gran peso intelectual en el moderno existencialismo. La base teórica de esta ética reside en la afirmación de que todo en la naturaleza está sujeto a una ley universal, ya que nada puede escapar a la necesidad de la naturaleza. La virtud no es un medio para la felicidad, sino que es un fin último, ya que la virtud es felicidad. La gran virtud es la conformidad del hombre con el Logos, que ordena el mundo y nos marca un destino que a veces es difícil de interpretar, pero que una vez interpretado y aceptado, nos provoca armonía y felicidad. Por tanto, el resultado de esta ley universal, es el orden establecido, lo que solemos calificar normalmente como Destino, que en cuanto dirige todo a su fin pasa a llamarse Providencia. En medio y mitad de este destino, al ser humano no le queda otra posibilidad que aceptar la cruda realidad y colaborar aceptando vivir en conformidad con la naturaleza. Ni los bienes ni los males son nada en si, son simples concepciones que cada uno tenemos en la cabeza, así que ni deben ser buscados los primeros, ni deben ser evitados los segundos, puesto que ambas concepciones son indiferentes a nosotros, es cosa del orden que nos marca la naturaleza. Por tanto, la conclusión es que la felicidad se consigue al aceptar el propio destino sin querer modificarlo, ya que hay que comprender la relación entre la naturaleza y el ser humano.
Esta aceptación del destino nos lleva a ser sabios virtuosos. El ideal de todo esto es la Apatía, que consiste en la liberación de las cosas que nos puedan hacer vulnerables, tales como placer, deseo, aversión, miedo…Esto se consigue utilizando la razón, puesto que solo ella nos puede guiar a la verdadera comprensión de nuestro destino. Las grandes ideas estoicas se resumen en la fraternidad universal, la igualdad entre todos los seres humanos y la ausencia de fronteras entre países dando pie a un fuerte cosmopolitismo. Este sistema ético llegó a su fin en el 429 a.C oficialmente.
Paralelamente pues a estas dos teorías éticas materiales, se encontró la Escuela de Cinismo, de la que surgieron los Cínicos. Esta escuela helenística fue fundada por el griego Antístenes, pero el filósofo más influyente fue el conocido Diógenes de Sinope. Se les llama Cínicos porque proceden de la palabra griega "kynikós", que significa perruno, puesto que estos defienden la vida en armonía con la naturaleza, ya que piensan que no necesitan nada del resto de comunidad humana. Por tanto, estas personas se alejan de las necesidades supérfluas propias de la vida en sociedad porque piensan que el resto de personas, son simples elementos absurdos y artificiales que se han puesto ahí para hacernos la vida más dificil, entonces lo ideal es llevar una vida sencilla y austera en conformidad con la naturaleza. [...].

 
Grandes estados helenísticos en el mundo antiguo

20 de julio de 2012

Dos sistemas éticos materiales que cambiarían el mundo: Utilitarismo y Eudemonismo.


Queridos leyentes, hoy tengo el honor de escribiros acerca de Filosofía, en concreto sobre el campo de la ética, que trata sobre el comportamiento moral del ser humano y sus justificaciones. Voy a exponer dos sistemas éticos materiales (Los que establecen unas pautas para conseguir un fin), en contraposición a los sistemas éticos formales (Los que establecen que lo que debe mover al ser humano a actuar bien es la conciencia moral, que es racional, obrando desinteresadamente por el simple hecho de que los actos son buenos para la sociedad, o al menos para uno mismo). Aquí van dos corrientes éticas materiales:

La felicidad se encuentra en hacer felices a los demás
A esta teoría ética se le llama Utilitarismo. Fue una teoría desarrollada durante los siglos XVIII y XIX en Inglaterra. El momento histórico hacía referencia sobre todo a un hecho importantísimo a nivel económico, político y social como fue la Revolución Industrial, que ya se hacía notar hacia 1780 en este país y sobre todo también en Bélgica. También se estaba luchando en todo el mundo por la erradicación del antiguo régimen como consecuencia de las ideas políticas y económicas de la Ilustración, destacando la teoría de la soberanía nacional de Rousseau, la teoría de la División de Poderes de Montesquieu y las teorías de Quesnay y Adam Smith en cuanto a Fisiocracia y Liberalismo económico. El principio fundamental del sistema es “Alcanzar la mayor felicidad para el mayor número de personas”, entendiendo por felicidad “El placer y la ausencia de dolor”. La principal diferencia entre el Utilitarismo y el Hedonismo es su carácter social. Prima sobre todo la utilidad o el interés como fin último de la actividad ética, es decir, que la característica principal de la teoría es el Altruismo, procurar el bien de los demás aun a costa del propio. En este campo han destacado dos importantes filósofos ingleses, los cuales han dado lugar a diferentes concepciones del Utilitarismo. Jeremy Bentham (1748 - 1832) pensó que la utilidad era la propiedad de cualquier objeto de producir placer, beneficio o simplemente felicidad. Hay que procurar el interés general para poder tener placer personal, para eso hay que procurar la mayor felicidad posible al mayor número de personas posibles. Las acciones se determinan como beneficiosas o defectuosas en medida de cuanta felicidad provoque a la colectividad. Formuló como primera ley de la ética el llamado Principio de Interés, según el cual el hombre actúa siempre movido a costa de sus propios intereses, que se basan en la búsqueda del placer y el abandono del dolor que nos provoca la mente y el cuerpo. El dolor y el placer son “los dos señores soberanos” que la naturaleza nos ha impuesto a todos los seres humanos. Pero si esta búsqueda de placer y huída del dolor se convierten en simples normas individuales, actuaríamos egoístamente. Por ello, él pensó que era necesario que en la sociedad estuviese vigente un Principio de Felicidad, para evitar esto. Equivalentemente al Principio de Interés, el Principio de Felicidad debe asegurar la mayor cantidad posible de felicidad para el mayor número de individuos. La moral es una aritmética de placeres que hay que ordenar para que la balanza de la vida se incline hacia lo bueno, y no hacia lo malo. Sin embargo, John Stuart Mill (1806 - 1873) pensó que el utilitarismo merecía un carácter más social, porque hay que procurar el bien por su valor como útil, el valor de lo bueno en sí mismo, y no por las ventajas que pueda dar a nuestra persona, puesto que así seríamos un tanto egoístas. El objetivo final de esto es la felicidad de la humanidad. Él defiende la prioridad de los aspectos cualitativos ante los cuantitativos, es decir, se prefiere que la felicidad sea muy buena una vez, a que sea pequeña felicidad muchas veces. Esto no contradice para nada el Principio de Utilidad, ya que es verdad que hay placeres más deseados y valiosos que otros, por ley de vida. Defiende la superioridad de los placeres intelectuales frente a los sensoriales, y por este cúmulo de causas, se distancia mucho de su predecesor Bentham, al crear otra corriente filosófica dentro de la misma teoría ética. Mill alude a que la humanidad tiene unas calamidades como son la pobreza, la ignorancia y la enfermedad, las cuales se curan con legislación, educación y medicina. Esta teoría ética ha tenido gran influencia en la contemporaneidad, sobre todo en las economías del bienestar, a las que aspiran las democracias modernas, entre las que se sitúa en un lugar destacado la Unión Europea, diferente de la CEE desde el tratado de Maastricht.

Jeremy Bentham

John Stuart Mill

La felicidad se encuentra en intentar conseguir la perfección de nuestra naturaleza
A este sistema ético se le llama Eudemonismo Aristotélico, puesto que eudaimonismo significa felicidad en griego, y la teoría ética fue creada y desarrollada por el discípulo de Platón (427 a.C. – 347 a.C.), Aristóteles (384 a.C. – 322 a.C.) . Él piensa que el hombre es un ser que siempre está realizando acciones para conseguir múltiples fines, pero por encima de todos ellos prima un fin, un fin último, la felicidad. La felicidad es el fin último porque al fin y al cabo unifica a todos los demás, y respecto a ese fin, el resto solo son fines particulares, o simplemente medios para alcanzar este principal fin. Como fin último, la felicidad se caracteriza por valerse por sí misma (Autarquía), no cabe añadirle nada porque es inmejorable como sentimiento (Perfección), y constituye además la más elevada y propia actividad del ser humano dentro de su escala de valores original, en la cual este ser humano encuentra su realización plena (Excelencia). Ahora bien, la felicidad se consigue por la actividad del alma, ya que la actividad más propia y característica del ser humano es la de pensar en conformidad con la razón. Esta actividad del alma se lleva a cabo mediante la búsqueda que provoca la perfección de la razón, y eso nos hace ser buenos, porque somos seres racionales. Esta perfección de la razón la da la contemplación, el ejercicio de ser pensativo. La contemplación intelectual es la mayor fuente del gozo humano y nos lleva a lo que se conoce como Virtud, que es la disposición permanente a elegir lo más adecuado para nuestra buena vida y la búsqueda de la propia felicidad que todos merecemos por el hecho de vivir. La elección sobre qué es lo bueno para nuestra felicidad viene dado por la razón, pero esta elección requiere moderación, constancia y no dejarse llevar por el deseo, sino que hay que usar la prudencia. La Virtud viene determinada por la razón y la consideración práctica de lo que haría un hombre realmente inteligente, ya que es un término medio alcanzado con prudencia. Alcanzar la felicidad también requiere algunas condiciones externas que puedan ayudar a la persona a realizar este alcance, tales como salud, fortuna, fama, poder…que aunque no hacen al hombre feliz, lo ayudan. Así es que la Felicidad lleva a la Virtud, esta a la Perfección y esta a la realización de una esencia humana ideal. La Virtud para Aristóteles puede ser de dos tipos: Intelectual o Ética, y en caso de que la virtud fuese ética, debería tratarse en el campo de la Política. No cabe un bien particular y aislado con un bien común, el hombre es un animal político cuya vida carece de sentido dentro de la polis (Ciudades-Estado de la Grecia clásica). Solo cabe el desarrollo moral y la posibilidad de alcanzar la actividad en que consiste la felicidad si esto se lleva a cabo en armonía con la sociedad. La Polis, aparte de ser Ciudades-Estado de la Grecia antigua que alcanzaron su máximo apogeo en el periodo Clásico, eran comunidades éticas que educaban a los ciudadanos para que estos alcanzasen la virtud y la justicia.

Busto de Aristóteles, creador del Eudemonismo Aristotélico

Busto de Platón, filósofo muy influyente, igual o más que su alumno Aristóteles.

4 de julio de 2012

La Primera Guerra Mundial (1914-1918)


Hola queridos leyentes, hoy os voy a hablar sobre la Primera Guerra mundial, sus causas y sus consecuencias. La primera Guerra Mundial fue un hecho que conmocionó al mundo entero a principios del Siglo XX, y marcó una serie de consecuencias que todavía persisten en el mundo actual.
Y es que a lo largo de la primera década de Siglo XX, la escalada de las tensiones internacionales fue creando un clima de paz armada que anunciaba la inminencia de un conflicto bélico y que condujo de forma inevitable al estallido de esta Primera Guerra Mundial. Las rivalidades económicas, nacionales y coloniales dieron lugar a numerosos enfrentamientos entre los países, así como a una carrera de armamentos y a la configuración de bloques antagónicos.
El atentado de Sarajevo fue el desencadenante de un conflicto que todo el mundo creyó, en un principio, que sería corto, pero que se alargó durante cuatro largos años y movilizó a más de 70 millones de combatientes de ambos bandos. Además, la guerra alcanzó un ámbito mundial, al implicarse países extraeuropeos y territorios coloniales. Por primera vez la contienda tomó un carácter de guerra total, al movilizar a toda la población mundial, ya fuera civil o militar, en el esfuerzo bélico. 
La guerra dejó un saldo terrible en cuanto a pérdidas humanas y en destrucción económica, y remodeló de manera considerable el mapa político europeo con la aparición de nuevos estados, la descomposición de los viejos imperios y la movilidad de las fronteras anteriores a la guerra. Pero, quizá, la consecuencia más grave de todo esto provino de las duras reparaciones impuestas por los vencedores a los vencidos, entre los que destaca Alemania. Estas duras reparaciones crearon las condiciones que condujeron a un segundo conflicto, aún de mayor escala, en tan solo veinte años, cuando las tropas alemanas de Adolf Hitler, invadieron Polonia el 1 de Septiembre de 1939, pero esto ya lo iremos viendo poco a poco. Primero tendréis que ver los diferentes bandos que se enfrentaron, y de donde surgen estas alianzas (Triple Alianza y Triple Entente).



Las causas del conflicto pueden ser de dos tipos, profundas o inmediatas. Las causas profundas fueron las económicas (Crecimiento alemán y Fin de la hegemonía británica), las rivalidades políticas (Francia y Alemania por Alsacia y Lorena, Alemania y Gran Bretaña por el poderío naval,y el Imperio Austro-Húngaro con Rusia por la zona de los Balcanes), las crisis extraeuropeas, y las crisis psicológicas (Necesidad de guerra).
Y la causa inmediata fue el Atentado de Sarajevo del 28 de Junio de 1914. Un estudiante serbobosnio llamado Gavrilo Princip, lider del grupo nacionalista serbio de carácter terrorista llamado "La Mano Negra", asesinó en Sarajevo al Archiduque Francisco Fernando De Austria y a su mujer, la condesa Sofía.

Francisco Fernando y Sofía

Este magnicidio sirvió de Casus Belli (Circunstancia que provoca una declaración de guerra). El 23 de Julio de 1914, Austria envió un ultimátum a Serbia que fue parcialmente aceptado. Y esque el 28 de Julio de 1914, el Imperio Austro-Húngaro,cuyo emperador era Francisco José, animado por el káiser Guillermo II de Alemania, le declaró la guerra a Serbia, desatando así la Primera Guerra Mundial, por el juego de las Alianzas.

Francisco José I, emperador de Austria-Hungría

La guerra había comenzado ya, y tuvo diferentes fases que vamos a ver a continuación.
- Guerra de Movimientos(1914), que consistía en el Plan Schlieffen, que hacía referencia a evitar un doble frente por parte de Alemania. Consistía en atacar primero a Francia y luego a Rusia. Pero el Plan Schlieffen fracasó porque Alemania perdió contra Francia en la Batalla del Marne, pero Alemania, poco después, ganó a Rusia en la Batalla de Tannenberg.
- Guerra de Posiciones(1915-1917), en la que había mucha igualdad entre las potencias combatientes, esto llevó a que la guerra de las trincheras fuera de larga duración. Así que las potencias buscaban nuevos aliados y abrir nuevos frentes. El frente más importante fue el Frente Occidental, que provocó un gran desgaste, tanto físico, como moral, aparte de provocar una mortalidad muy elevada y poco avance.
- 1917, fue el año fundamental, por dos factores. El primer factor fue la salida de Rusia de la guerra, esto provocó la pérdida de muchos de sus territorios. Y el segundo factor fue la entrada de Estados Unidos en la guerra debido a la guerra submarina, y a los créditos que había prestado a Gran Bretaña y a Francia, respectivamente.
- 1918, fue el año en que finalizó la guerra. Fracasó la última ofensiva alemana, esto llevó a la desmoralización definitiva, los alemanes dieron la guerra por perdida, y comenzaban a oirse las primeras voces del indicio de revoluciones. Así que el Káiser Guillermo II abdicó el 9 de Noviembre y se fue a Holanda, y el 11 de Noviembre, el nuevo gobierno alemán, la República de Weimar, firmó el armisticio finalizando así la guerra.


Escena de batalla

Ahora vamos a ver las consecuencias territoriales que afectaron a Europa tras la finalización del conflicto el 11 de Noviembre de 1918 cuando el nuevo gobierno alemán pidió un armisticio parando así la guerra definitivamente, debido a que el resto de potencias de la triple alianza, ya no participaban.

1914
1919 

Otro conjunto de consecuencias fueron políticas, económicas y sociales.
En cuanto a las consecuencias económicas destacan el fin del liberalismo económico, ya que el Estado esta obligado a intervenir en la economía (Raciona, planifica y moviliza). Otra consecuencia económica fundamental fue la gran deuda que hipotecaba el futuro, entremezclada con la bancarrota y la hiperinflación. Los beneficios de la guerra los obtuvieron los países no beligerantes, es decir que USA mejoró su economía y sobre todo crecieron muchísimo Argentina, Australia y Japón. España también experimentó un desarrollo industrial bastante elevado. La clave para solucionar la economía nacional era el aumento de las exportaciones, en contraposición a las importaciones. Las consecuencias políticas fueron varias, destacando sobre todo el fin de los antiguos imperios provenientes del Antiguo Régimen, lo que significó un triunfo total del nacionalismo. La paz de París fue un gravísimo error político, porque se impusieron penas muy graves a los países perdedores de la guerra. Se fundó la SDN (Sociedad de Naciones), y sobre todo la Primera Guerra Mundial fue el Suicidio de Europa, llamado así porque todos estuvieron en guerra, y provocaron que surgiesen nuevas potencias industriales y políticas.
En cuanto a consecuencias sociales caben destacar el sufrimiento de la población durante la guerra y la inestabilidad del Estado. Ante este sufrimiento generalizado, el Gobierno de los países hacía propaganda y censura para influir en la moral de la población. El fin de los restos feudales era obvio, y eso provocó un desprestigio de las clases dirigentes, arruinados por el pueblo a causa del lujo. Las sociedades de masas eran igualitarias, y aqui surge un concepto fundamental para la historia del papel de la mujer, pues empezaron a trabajar. Los hombres estaban en el frente de batalla y alguien tenía que ocupar esos puestos vacíos. Los ocuparon las mujeres y quedó demostrada la alta competitividad con el hombre en tareas laborales.
Y por último vamos a ver las consecuencias demográficas de este proceso, en mi opinión, es una lástima la poca valoración de la vida y el inmenso coste humano de este gran conflicto, involucrando a la población civil, pero aún más vergonzoso fue el número de bajas totales de la Segunda Guerra Mundial.

 
Pirámide de población francesa en 1931

En esta pirámide demográfica podemos observar las consecuencias demográficas. Es evidente el descenso de nacimientos entre los años 1914-1920 que corresponde a las personas que tenían entre 11 y 17 años de edad, son las llamadas "generaciones vacías". También es destacable el déficit de hombres en el tramo correspondiente a los 30-50 años en comparación con el número de mujeres en la misma edad. Evidentemente corresponden a los grupos de hombres que murieron en el frente.